miércoles 14 de abril de 2010

Aloha

Sé que tengo alguito de no escribir, pero la verdad ya casi no me conecto.
No sé si es porque ya el internet me resulta aburrido y he encontrado otra forma de expresar mis lapsus de catarsis, o porque la verdad tengo weba.

Creo que es una combinación de lo primero y lo segundo, dando un tercer motivo: Mi vida se ha tornado poco divertida.

A veces creo que le falta emoción y acción. Aquella acción y emoción que tenía en dosis industriales cuando aún no conocía nada de las responsabilidades de ser adulta.

Hace un par de días compartía con un amigo parte de mi vida y de mis contadas y jocosas experiencias sentimentales. Está de más decir que se mató de la risa, se sorprendió y finalmente pudo comprender el porqué "soy tan hecha leña", como él dice.

Pero algo que me resultó bastante interesante fue el sorprenderme contarle todo, de viva voz y sin tapujos. Frente a frente y sin necesidad de que lo lea en un post que escribí en un momento de desesperación o de aburrimiento.

Creo que es uno de los riesgos de crecer de los que me hablaba alguien años atrás. No creo que haya perdido los gustos por la vida y sus excesos. Sólo, quizás, he aprendido a manejar mis laspsus de otra forma que no sea precisamente la escrita.

Aún lo estoy averiguando. La verdad, me niego a renunciar a este mi espacio que tanto, tanto me ha costado.

No obstante, seguirán sabiendo de mí.
Poco o mucho.
No lo sé.
Pero aquí estaré.

Un abrazo.