viernes, 12 de marzo de 2010

Human, dancers, monsters or killers?

Sí, así es.
Lastimosamente, no he vuelto con un post ameno o gracioso como los de siempre.
Hoy regreso por una noticia que me ha dejado consternada.

Supongo que muchos -o por lo menos los que leen la prensa escrita- habrán visto la madera de La Prensa Gráfica de este día:

ASESINAN A ESTUDIANTE

Así se lee en un pequeño subtítulo que ya hace al lado derecho de una de las ocho impactantes fotografías, que describen paso a paso los últimos momentos de vida de un joven del INFRAMEN. No obstante, del hecho no se relata mucho. Pero no hay necesidad pues las imágenes hablan por sí solas.

Para mí es uno de esos momentos en los cuales las palabras se quedan cortas. O mejor dicho, me he quedado sin palabras. Es espantoso, inhumano, trágico y... la verdad no sé que más decir.
No hay palabras que expresen todos los sentimientos encontrados que se albergan dentro de mí al ver esas imágenes. Es inconcebible.

Pero mi congoja no es sólo por el macabro hecho, sino también por la manera fría, distante y hasta cierto punto entretenida en que se ven las imágenes. Porque quien lee la nota les da seguimiento de pe a pa para ver en qué termina la historia. Absurdo, pero cierto. Es la naturaleza humana.

Cierto, la información y la noticia no tienen por qué tomar partido. Pero, me pregunto:

¿Qué sentirá la madre del joven al ver cómo los últimos momentos de vida de su hijo quedaron retratados en fotografías que circularán nivel nacional e internacional?

¿Qué sentirán sus familiares al ver cómo el joven se defendió como pudo?
Porque se nota que él trataba a capa y espada de librarse del tipejo ese.

¿Qué sentirán las personas que estuvieron ahí y se quedaron solo viendo, pero que ahora pueden contemplarse a sí mismas en el fondo de esas fotos? Porque las fotos evidencian que no era un lugar solitario.

¿Qué tienen en las venas el tipejo y la tipeja que cometieron esa barbarie?

Aquí no cabe el por qué, pues sin importar el motivo que ocasionó la "riña estudiantil" como lo menciona otro periódico, ningún motivo es justificable para haberle dado muerte al joven.
Menos una muerte tan brutal.
Peor aún, el que haya sido retratada mientras ocurría.
Incluso yendo más allá, que las fotos ahora circulen y sean objeto orgullo para los tipos que lo perpetraron. Porque no me cabe la menor duda que los autores ahora se mofan de su hazaña donque quiera que estén.

Aunque la nota señala que fueron atrapados, no me extrañaría que para el día de mañana ya estén en el Majahual, comiendo un coctelazo de conchas y viendo cómodamente el atardecer, mientras celebran el haberse hecho famosos por su asesinato.

Sea como sea. Sólo me resta preguntar:

Are we human or are we monsters?

Parodiando un poco a The Killers.
¿Irónico el nombre del grupo, no?


Hoy más que nunca, sólo Dios nos apara.
Bendiciones y oración constante.