martes, 28 de octubre de 2008

Mi muralla verde

Hoy fue un día raro.
La semana pasada tuve una jornada maratónica de 7:30 a.m. a 8:00 p.m., de lunes a sábado, editando todos los videos que grabé.
Ayer lunes, aún estaba editando lo que faltaba. Terminé de ultimar detalles el día de hoy y decidí tomarme la tarde libre para descansar.
Sin embargo, cuando llegué a mi casa, me encontré con la desafortunada noticia que mi mami se había caído y al parecer tenía fractura.
Por lo tanto, mi tarde de descanso la pasé en la sala de emergencias del hospital.
Mientras esperaba pacientemente que la señora de rayos x se dignara a encerder la máquina, tuve tiempo para meditar sobre lo que pudo ser mi profesión.

Recuerdo que a mis escasos 6 años yo deseaba fervientemente ser veterinaria.
Luego, pasé de mi fascinación por los animales de cuatro patas a los homo semi sapiens.
Por lo que cuando la rústica y bastante tradicional maestra de primer grado me preguntó qué era lo que yo quería ser cuando creciera, mi respuesta me costara un reglazo en las manos.

Ella literalmente dijo: "¿Y usted qué quiere ser cuando sea grande?"
A lo que yo contesté: "Pues yo quiero ser una mujer muy guapa".
Luego entendí que la pregunta hacía referencia a la profesión que quería desempeñar en un futuro. Si ella hubiera hablado bien, ambas nos hubieramos ahorrado muchos inconvenientes.
En fin. El punto es que me puse a reflexionar sobre las diferentes etapas que he tenido en mi vida y cómo, siempre, durante esta época del año me pongo melancólica.
Es por eso que, desde hoy declaro esta canción de los Enanitos Verdes mi himno de fin de año.
((O por lo menos, mi himno cuando la melancolía de fin de año se apodere de mí)).