domingo, 16 de marzo de 2008

Saltando, saltando...llegó...

Creo que ya apareció el verdadero acompañante de la mariposa.
Irónicamente, es un...
CHAPULÍN.

O por lo menos si no es el verdadero,
es el que más cerca ha estado.
Veremos que sucede.
Una amistad más no cae mal.