domingo, 17 de febrero de 2008

Cien sentimientos

¡Cómo hemos cambiado!

Parece mentira que hoy postée mi lapsus-pensantus-pendejus número cien.
Ante esto, las palabras se esfuman como el más dulce pecado que cometí el viernes.

En síntesis, hace cien posts no era quien soy.
Hoy, soy quien Dios quiere que sea.

Ayer era errante sin razón.
Hoy sé que jamás lo he sido.
Ese es mi destino y no debo pelear contra él.

Este blog ha evolucionado y yo junto a él.
No agrego más.
Sólo disfruto y disfruten.