sábado, 10 de enero de 2009

Otro premio, por favor



Antes que nada, agradezco a Ceci por el premio:
Me agrada complacer a mis lectores(as), pero sobre todo, me halaga saber que me leen y que les gusta lo que escribo.

Pasando a un segundo punto, el día le hoy hablaré sobre mi traumática experiencia con mi primito de 3 años de edad.

Para empezar, el niño es un consentido y medio. No por ser pequeño, porque hay primitos menores que él. No por ser hijo único, porque tiene más hermanos sino porque, en mi familia, predominamos la descendencia femenina. Es decir, es consentido por ser niño.

Eso es suficiente argumento para que toda la gente papá de mi familia le concedan privilegios, le permitan que los golpee y que se comporte de forma egoísta y caprichosa. Sin embargo, yo sí lo pongo en su lugar. No permito que me falte el respeto. Alguien le tiene que poner un alto.

Obvio que ante mis familiares yo soy la "mala", la que no comprende "que está chiquito" y un sin fin de excusas ridículas por las cuales hay que soportarle que quiera tener todo y te pegue una patada como saludo.

Resulta que el jueves por la tarde, el niño visitó mi casa. Estuvo desde las 2 hasta las 5 se la tarde dando de pelotazos con mi hermano en el pasillo de la casa porque al niño no le gusta jugar pelota en el patio porque es un lugar sucio.

Ya cuando era hora de que se largara a su cueva del averno, el bichito empezó a (perdón el francés), a joder que se quería quedar a dormir en mi casa. Claramente, yo me hice la de los panes porque para mí no era gracia el berrinche que estaba haciendo.
Con tal que el niño no siguiera llorando, mi hemano y mi madre solaparon su perversa idea. Por supuesto, al final quien pagó los platos rotos por cumplir un simple capricho fui yo.

El bichito se quedó. Ahí la tortura inició.

  • 6:00 p.m. Empezó a fregar que tenía hambre. Queria huevo picado. Se lo hicieron. No se lo comió porque no llevaba cosa verde (osea, chile verde). Se lo hicieron con chile verde. No se lo comió porque recordó, cuando se metió el pedazo de chile a la boca, que no le gustaba. Al final, se comió el primer huevo que le hicieron.
  • 7:00 p.m. Empezó a fregar que el no queria ver lo que yo estaba viendo en la tele. El quería ver unos sus muñecos de sexualidad e identidad dudosa. Intentó hacer uno de sus dramas, pero como a mí se me calienta la sangre rápido solo me limité a decirle: "Bueno, eso se ve en esta casa, eso estoy viendo yo, así que te sentás y te callás" (Claro, no fue el tono más dulce y persuasivo que se puedan imaginar). Al final, se sentó hizo un su puchero, pero después de 5 minutos, empezó a preguntar quién era el bueno y quién el malo. (Por cierto, estaba viendo CSI).
  • 9:00 p.m. Hora de mandarlo a domir. Irónicamente, quienes secundaron su idea de quedarse en la casa no lo querían como acompañante en sus camas. Tal cual como pasa en las películas, la solución más simple fue ver a la persona que no emitía sonido alguno: Yo. Al final, yo resulté ser la malaventurada.
  • 10:00 p.m. Hora de dormir. Tuve que cambiar mi cama y acomodarla para que cupieramos los dos. Como era de esperarse, me tocó dormir a la orilla y en un espacio minúsculo. El niño no tardó en dormirse pero el calvario comenzó cuando yo me disponía a caer en los brazos de Morfeo.

(A partir de aquí la cronología se ubica entre las 10:00 p.m. y las 5:30 a.m.)

- A penas quise cerrar los ojos, los zancudos empezaron a merodear por mis oídos.

- Cuando teminé con los zancudos, comenzó a llover. Las gotas se escuchaban amplificadas por la duralita y por el silencio de la noche.

- Dejó de llover, pero el bichito empezó a lloriquear y a pegar de patadas. Estaba teniendo pesadillas.

- Empezó a llorar porque quería a mi mami. Pero antes me tocó llevarlo al baño a hacer del uno. Luego lo dejé en la cama de mi mami.

- Todo parecía ir bien. Pensé que tendría mi cama completa de vuelta para mí...pero empezó a vibrar mi celular. Contesté. Era mi madre que quería que lo fuera a traer a su cuarto porque ya se había dormido. Tuve que ir y pasarlo de nuevo a mi cama.

- De nuevo en mi cama, comenzó a dar vueltas por todos lados, abarcando más espacio del que le correspondía por derecho equitativo de descanso. Fue ahí donde me harté. Tomé mi sábana, una almohada y me aventuré hacia los no cómodos, pero en momentos así, bastante ortodoxos sillones de mi sala.

- Llegué, acomodé mis implementos y me dispuse a dormir. Fue imposible. Ya tenía insonmio.

- Ante tal situación, decidí comenzar a leer los libros que me evaluarían el día de hoy. (Los cuales tenía que haber leido desde hace como un mes, pero no lo hice porque no me dio la gana).

- Al buen rato, presentí que alguien me espiaba por la cortina. Era mi primito. Se había levantado porque no me había visto en la cama. Comenzó a decirme que me fuera a dormir con él y cuando le dije que no, porque tenía cosas que hacer, empezó a llorar y a gritar con el mayor estruendo en plana madrugada. Eso despertó a mi mami, quien me regañó por haber dejado al niño solo en la cama.

- Como el sueño ya se había esfumado, el bichito estaba despierto y no quería irse a la cama, resolví ver CSI New York.

- Cuando terminó, me levanté y me fui a mi cuarto a continuar la fantabulosa lectura. Al poco tiempo, el reloj marcó las 5:30 a.m. Todos en mi casa se estaban levantando.

Ni modo, era hora de levantarse, bañarse y empezar a hacer limpieza. Luego desayuno y arreglar al bichito para irlo a dejar. Se fue como a las 7:30 p.m. Si seguía un minuto más en mi casa lo hubiera asesinado. A esa hora pude por fin recuperar mi cama, mi cuarto, mi privacidad y sobre todo, mi tan reconfortante sueño. Caí rendida y desperté hasta las 3:00 p.m. del viernes.

Nuevamente compruebo mi teoría: ¿O no me pusieron el chip materno o su tiempo de activación aún no ha llegado?

Lo que no me queda duda es que fue la peor noche de mi vida.

P.D. Creo que merezco un premio por haberle tenido tanta paciencia. La votación está abierta.

2 comentarios:

Bebian's dijo...

Creo que nadie soportaría niños tan consentidos... Y la verdad no tuviste paciencia XD solo tuviste que socarla por que no había de otra. Pobre Wen, te comprendo XD

Ceci dijo...

:D jajaja me ha dado risa eso de que no te pusieron el chip materno jejeje pues a mi me pasa casi igual, aquí en mi casa cuidan a mi primito de 9 meses al cual quiero mucho pero si se queda a dormir aquí no puedo dormir y es una pesadilla :S

Creo que los niños son bonitos de lejitos :D

saludos