martes, 9 de septiembre de 2008

HELP!

(((Quizás yo soy la paranóica, la única loca que ve detenidamente las cosas o la única persona que analiza a fondo su realidad. Creo que sólo yo me he dado cuenta que dos de mis compañeras son hijas legítimas de Satán)))

Ayer me dirigía hacia la universidad. Tranquilamente aborde la unidad del transporte público y me dispuse a sentarme en uno de los asientos. No sé si será claustrofobia, pero no soporto que las ventanas de los buses vayan cerradas cuando el día a penas comienza y está sumamente caluroso. Abrí la ventana y me dispuse a relajarme durante el viaje.

Tras haber avanzado una cuadra, el bus hizo su parada rutinaria. Fue ahí donde un hombre gordo, moreno y con mirada soñolienta, pidió al conductor abordar la unidad para hacer una colecta caritativa. El chofer accedió y el señor se dispuso a rumear las palabras con las que inician todos esos discursos "Muy buenos días distinguidas personas que se transportan en esta unidad de transporte..."(Creo que nunca nadie les ha dicho que, si bien la redundancia está aceptada por la RAE, en ciertos contextos no se debe utilizar).

Al ver esto pensé "Bueno, una típica colecta. Seguro dirá que es de CREA, Mis pequeños hermanos o inventará el nombre de alguna entidad con tal de generar compasión".
Sin embargo, algo me llamó la atención: El tipo usaba un gafete distintivo que colgaba de su cuello. (Interesante, la mayoría de los que se suben a pedir a los buses no lo tienen).

A pesar de notarlo, decidí desviar la mirada hacia la ventana y perder mis pensamientos, más no mi atención de esa típica pero muy matutina colecta.
Recordé que me había llamado la atención su gafete y decidí mirarlo para observar detenidamente el nombre de la entidad que "representaba". A duras penas logré distinguir- y que conste no fue por mi miopía- unas letras bastante descoloridas que decían: "Hogar Gospel"; o algo por el estilo.

Como el nombre no se me hizo conocido, volví mi mirada a la ventana, mientras escuchaba a lo lejos las palabras "Este día vengo a pedirles su colaboración para el hogar de niños huérfanos, que de seguro alguno de ustedes conoce, que se llama Ciudad de los niños..."

((What the hell?))
¡La ciudad de los niños es una entidad salesiana autosostenible que no necesita de colectas transportistas!

Inmediatamente, volví mi cabeza hacia el tipo y me enfoqué en su gafete para observar con mayor exactitud lo que decía. No había error. Por el contrario, noté dos detalles que no había percibido: El gafete tenía dos símbolos tradicionales del judaísmo, utilizados por el protestantismo salvadoreño. Estos eran la Estrella de David y el Menorah.

El tipo siguió exponiendo sus temas y al finalizar, como es típico, "pasó por cada uno de los asientos recogiendo lo que fuera nuestra voluntad". Está demás decir que muchas personas le dieron dinero.

Yo me pregunto:

¿A qué grado llega la ignorancia de las personas en este país?
¿Es que acaso nadie se dio cuenta que el tipo pedía dinero para una entidad católica autosostenible mientras portaba un gafete con simbología típicamente protestante?
¿O era demasiado temprano y los que iban en el bus estaban tan adormitados como para no darse cuenta de eso?

De seguro las dos hijas de Satán tienen algo que ver con esto.

4 comentarios:

Raul dijo...

No era otra casa que se llame igual? Si es la única esta jodido que te engañen así.

Beautty Butterfly dijo...

Jejeje... de hecho no. Aquí en Santa Ana solo existe una casa con ese nombre. Si bien es cierto es uan hogar para chicos huérfanos y algunas veces reciben donaciones, el pedir dinero en buses o en la calle va en contra de las políticas de los salesianos.

Sí, está jodido.

Shalom.
Felicidades nuevamente por tu futuro prometedor.

Manuel Bolaños dijo...

Lo mas seguro es que le robaron el nombre a "la ciudad de los niños" seguro a ser alguna institucion mas pequeña y no el proyecto salesiano.

Robertux dijo...

Tene cuidado con quedarte divagando en el bus, no vaya a ser que te pase por alto la parada de buses!!! (a mi ya me ha pasado por ir pensando tonteras, jajaja) y creo que ya se quien me estas hablando, se sube bastante seguido a los buses (quizas a diario) me lo he encontrado algunas veces.

No suelo colaborar con la gente que se sube a los buses, me dan mala espina pero hace poco fue la excepcion ya que se subio un tipo con un acento diferente (sonaba colombiano) y no utilizo la tecnica de la lastima sino que con un mensaje claro, conciso y hasta comico para promocionar su producto y su causa. Valio la pena comprarle por el discurso que nos dio, supo como vendernos esos dulces de fruta. Quiza le vuelva a comprar la proxima vez :p